6 razones para cambiar de trabajo

Hace un par de semanas comentábamos sobre señales que evidencian que quizá es necesario valorar si hay que hacer un cambio de trabajo.   Esas señales vienen como conductas o manifestaciones que algo anda mal o que al menos podría estar mejor.   Una vez identificadas esas señales y darse cuenta que efectivamente algo debe cambiar, es apropiado considerar algunas razones por las cuales podría requerirse un cambio.   Las señales es una primera capa, que una vez entendida se puede quitar y lo que evidencia son las razones.

A continuación, algunas razones por las cuales puede valorarse un cambio de trabajo.

  1. Necesito nuevos retos

Permanecer en un trabajo u ocupación por un periodo considerable de tiempo puede llegar a representar un conocimiento y desarrollo de habilidades que en algún momento llegan a representar un alto dominio de las mismas.   Nuevos conocimientos junto al dominio de las responsabilidades actuales pueden, en algún momento, abrir la puerta a querer afrontar nuevos retos, experimentar cosas nuevas.

  1. No encuentro una ruta de crecimiento profesional

 Es muy normal que, al ingresar al mundo laboral, se busque crecimiento y desarrollo.   Este crecimiento se busca en el plano profesional, económico, responsabilidades y humano.   Al ver las estructuras organizacionales de las empresas, se puede ir trazando una ruta de crecimiento y muchas de esas organizaciones tienen muy bien definidas esas rutas y como evaluar a las personas para lograr que vayan avanzando en las mismas.  Por diferentes factores, esos caminos de crecimiento se van tapando, retrasando y en ocasiones, se cierran totalmente.  Es necesario conocer claramente cuál es la meta profesional que cada uno se ha trazado y constantemente evaluar si la organización en la que se está es el lugar en el cual puede desarrollarse.

  1. Cambió algo en mi vida

Todos somos seres en constante transición.  Sea por decisiones propias o por cambios en el entorno, se toman decisiones que hacen que el trabajo actual y la vida personal no estén en sintonía.   Este tipo de situaciones es normal, sin embargo, muchas veces no representan mayores problemas, con pequeños ajustes se pueden acomodar las cosas. En otros momentos, si se crean situaciones que no se pueden acomodar, lo cual requiere de un análisis más profundo y ver cuáles son las alternativas.

  1. Cambió algo en la organización

Al igual que las personas, las organizaciones están en constante transición.  La necesidad de mantener la competitividad, ser más eficientes y mantener vigencia, les requiere hacer cambios que les facilite la ruta hacia sus objetivos.   Esas transiciones en las organizaciones pueden hacer que se adopten modelos de negocio, productos, estrategias, estructuras, procedimientos o localización, que no sean compartidos o no sean compatibles con quienes integran dicha organización.  Esto puede hacer que personas dentro de la organización identifiquen un choque directo con sus valores, estilo de vida, sus objetivos y otros aspectos, provocando la necesidad de buscar alternativas diferentes.

  1. No encuentro realización

Esta razón podría confundirse con la necesidad de retos, pero es bueno diferenciarlas ya que en ocasiones se puede estar en un trabajo retador, pero no se logra alcanzar realización personal en el mismo.    Lograr que las labores y responsabilidades de un trabajo estén en sintonía con lo que una persona quiere y le genera pasión, sin duda es clave.   Hacer lo que una persona quiere hacer y que su día a día le genere pasión y emoción es medida de que está logrando realizarse.   No estar en ese camino es motivo de reflexión.

  1. Es el momento de dar el siguiente paso en mi vida

Conforme la vida avanza, muchas veces las personas van descubriendo en sus anhelos y expectativas, proyectos o ideas que crean ilusión.  Son ideas que se van formando y empiezan a llenar los pensamientos, se convierten en objetivos y los planes de cómo cumplirlos.  Muchas veces lo que hace falta es tomar la decisión.  Es una decisión que representa una transición, que se ha conversado y esperado, que se ha estado forjando por años.

Es muy común que un cambio de trabajo represente un momento de incertidumbre y hasta generar temor, ya que requiere una transición hacia algo que no se conoce.   Para lograr enfrentar dicha transición, es importante saber la razón o razones.   Acá repasamos solo seis de las muchas razones que se pueden encontrar.  Identificarlas y entenderlas ayudará en el momento de tomar decisiones.

Siempre invitamos a que las personas tomen el tiempo para hacer una pausa para reconocer las señales que pudieran estar alertando de una necesidad de cambio.  En caso que las hubiere, es aún más importante dedicar tiempo para descubrir aquello que está detrás de las señales, esas son las razones.

Si se identifica con una o varias de estas razones, o bien se considera que hay otras, le invitamos a compartirlas.

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