Primera pregunta para transformarme

Esa pregunta que debo hacerme y evito, esa pregunta tan sencilla pero tan potente, la primera pregunta que debo hacer para transformarme: ¿Quién soy?

Esta interrogante que me conecta con mi esencia, mi personalidad, mi inteligencia, mis miedos y todo lo que soy, es una invitación a sacudirme y muchas veces a esconderme. Es una lanza que llega en frío cuando otra persona nos la hace, y tenemos que buscar en nuestros recursos la armadura más cómoda para responderla. Pero es una lanza más filosa cuando me la hago yo mismo ¿Cuándo fue la última vez que se la hizo? Pero sobretodo, ¿la respondió profunda y sinceramente?

Nos transformamos constantemente, todos los días despertamos por la mañana y somos distintos, y cada día con distintas oportunidades.  No hay dos personas iguales en el mundo ni dos días iguales en el calendario, es decir, soy yo y soy hoy. Es a partir de lo que soy hoy, desde donde puedo ver el horizonte para descubrir lo que quiero hacer, el siguiente paso o el cambio.

Muchas personas hablan del cambio y de la transformación con miedo, como si el cambio fuera una prueba o un problema. Le propongo a partir de ahora hablar del cambio como parte importante de su vida, algo natural que se da todos los días y que hay que aprovechar. El cambio que anhelo y que depende de mí.

Es por esto que en mi experiencia como coach acompañando a personas, he visto que la transformación es más profunda cuando se parte de quien es hoy con conciencia, cuando se ha tomado el tiempo para saber que tiene debajo de la piel, qué siente y qué la hace feliz.

Por eso, a partir de aquí el artículo es suyo, respóndase genuinamente ¿Quién soy? (aproveche, son 5 minutos muy valiosos)

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